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CONTROL Y RIESGOS DE VIRUS PAPILOMA HUMANO


QUE SABES DE LA VACUNA DE VPH
ACUNA CONTRA VPH – DOSIS, INDICACIONES Y EFECTOS SECUNDARIOS

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INTRODUCCIÓN
El virus del papiloma humano, más conocido por la sigla VPH, es un virus transmitido por la vía sexual, capaz de provocar verrugas genitales y cánceres del cuello del útero, ano, pene y oro faringe.
Cada año, alrededor de 270 mil mujeres en todo el mundo mueren a causa de tumores en el cuello del útero provocados por el VPH. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2012, más de 83 mil mujeres fueron diagnosticadas de cáncer cervico uterino y casi 36 mil fallecieron por esta enfermedad en la Región de las Américas.
Afortunadamente, ya existe una vacuna contra el virus del papiloma humano que es efectiva y muy segura. En las próximas décadas es posible que haya una caída vertiginosa en los casos de cáncer de cuello uterino, ya que gran parte de la población infantil actual está siendo inmunizada contra el virus.
En este artículo vamos a hablar sobre la vacunación contra el VPH, sus indicaciones, eficacia y efectos colaterales. Vamos abordar también los mitos que rodean la vacuna contra el VPH.
Si estás buscando información sobre el virus del papiloma humano, accede a los enlaces:
• VPH Y EL CÁNCER DE CUELLO UTERINO.
• ¿EL VIRUS VPH TIENE CURA O TRATAMIENTO?
SUBTIPOS DE VPH
Hay cerca de 150 subtipos del virus del papiloma humano, no todos capaces de provocar verrugas o tumores malignos. De estos 150 tipos, 12 de ellos provocan verrugas genitales, siendo los subtipos VPH-6 y VPH-11 los más comunes, respondiendo por el 90% de los casos. 15 tipos de VPH provocan cáncer de cuello de útero, pene, ano y orofaringe, siendo los subtipos VPH-16 y VPH-18 los más peligrosos.
En cuanto al cáncer, más el 70% de los casos son provocados por el VPH-16 o el VPH-18, por lo que estos dos subtipos son los blancos preferenciales de las vacunas actualmente disponibles.
VACUNAS CONTRA EL VPH DISPONIBLES EN EL MERCADO
Existen en el mercado tres vacunas distintas contra el VPH: Gardasil, Gardasil 9 y Cervarix.
La vacuna cuadrivalente, llamada Gardasil, actualmente disponible de forma gratuita en el sistema público de salud de varios países, actúa contra los subtipos 6, 11, 16 y 18. Esta vacuna, por lo tanto, protege contra los subtipos de virus del papiloma humano que más causan cáncer y que más provocan verrugas genitales.
La Gardasil 9 es una versión más completa de la vacuna, que protege contra nueve subtipos de VPH (6, 11, 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58).
Otra vacuna disponible en el mercado es la Cervarix, una vacuna doble (bivalente) que protege contra los subtipos 16 y 18. Esta vacuna actúa contra los VPH que provocan cáncer, pero no sobre los VPH que causan verrugas genitales.
QUIÉN DEBE VACUNARSE CONTRA EL VPH
La vacuna contra el VPH se desarrolló con el objetivo de reducir los casos de cáncer de cuello de útero en las mujeres. Sin embargo, por ser una causa importante de cáncer de pene y anal, que corresponde a cerca del 40% de los casos, la vacunación contra el VPH también puede hacerse en hombres.
Actualmente, se indica la administración de la vacuna cuadrivalente o 9-valente contra el VPH para hombres y mujeres entre 9 y 26 años. En casos seleccionados, cuando el médico entiende que la vacunación traerá beneficios reales para el paciente, la vacuna puede ser indicada también para personas mayores de 26 años.
Ya se ha contaminado previamente con un subtipo de VPH no contraindica la realización de la vacunación. Si una mujer está o estuvo contaminada con el VPH-18, por ejemplo, la vacunación sirve para prevenirla contra los otros subtipos del virus del papiloma humano.
Actualmente, por falta de estudios que demuestren su seguridad para el feto, la vacunación contra el VPH no está indicada para las gestantes. Por otro lado, durante la lactancia materna no hay contraindicaciones.
Como la vacuna se hace con virus inactivos, puede ser administrada en personas con VIH o cualquier otra causa de inmunosupresión.
EFICACIA DE LA VACUNACIÓN CONTRA EL VPH
Cuando se toma en la infancia, antes del inicio de la vida sexual, la vacunación tiene una eficacia de casi del 100% en la prevención de tumores malignos del cuello del útero provocados por los subtipos 16 y 18. Ya cuando se administra en mujeres mayores, ya con vida sexual activa y, por lo tanto, con mayor riesgo de haber sido previamente expuestas al VPH, la eficacia cae a solamente el 44%.
En los hombres nunca expuestos al VPH, la eficacia de la vacuna es un poco más baja que en las mujeres, pero, sin embargo, alcanza el 90%.
La vacunación cuando se realiza en mujeres que ya están infectadas con el VPH-16 o el VPH-18 aparentemente no causa daño, pero tampoco presenta efecto beneficioso sobre la actual infección. Es importante señalar que la vacuna sirve para prevenir el VPH y no para tratarlo.
Actualmente, aún no sabemos por cuánto tiempo la vacuna confiere inmunidad. Como las vacunas son relativamente nuevas en el mercado, la mayoría de las personas en estudio todavía no tienen 10 años de vacunación. Por eso, para saber por cuánto tiempo más una persona quedará inmune al VPH después de la vacunación serán necesarios aún más algunos años de estudios.
Al contrario de lo que ocurre en varias enfermedades infecciosas, aún no existen serologías post-vacunación para el VPH, es decir, exámenes de sangre que sirven para medir la concentración sanguínea de anticuerpos contra el virus del papiloma humano después de la vacuna.
Entre los grandes estudios científicos que demuestran la eficacia de la vacuna contra el VPH, podemos destacar tres de ellos:
– The FUTURE II trial – Estudio publicado en la revista New England Journal of Medicine, con 12.000 mujeres de 15 a 26 años, doble ciego, aleatorizado, multicéntrico y controlado con placebo. La vacuna cuadrivalente presentó 98% de eficacia en la prevención de casos de NIC 2, NIC 3, adenocarcinoma in situ o cáncer de cuello de útero. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed?term=17494925
– The FUTURE I trial – También publicado en la revista New England Journal of Medicine. Estudio con 5.455 mujeres de 16 a 24 años, doble ciego, aleatorizado, multicéntrico y controlado con placebo. La vacuna cuadrivalente fue 100% efectiva en la prevención de verrugas anogenitales, neoplasias vulvar y vaginal, NIC1, NIC 2, NIC 3 y adenocarcinoma in situ. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed?term=17494926
– PATRICIA (Papilloma trial against cancer in young adults) – Publicado en la revista Lancet. Estudio con 18.000 mujeres entre 15 y 25 años, doble ciego, aleatorizado, multicéntrico y controlado con placebo. La vacuna bivalente presentó una eficacia del 93% en la prevención de casos de NIC 2, NIC 3, adenocarcinoma in situ o cáncer de cuello de útero. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed?term=19586656
Recientemente, el gobierno de Australia, país que ofrece la vacuna gratuitamente desde 2007 y que tiene tasas de vacunación de casi el 80% en las niñas hasta 15 años, ha divulgado datos con excelentes resultados. De 2005 a 2015 la prevalencia de mujeres entre 18 y 24 años infectadas con el VPH descendió del 22,7% a solamente el 1,1%. Al mantenerse la actual política de vacunación, la previsión es que Australia en las próximas 2 o 3 décadas sea el primer país en conseguir erradicar completamente el cáncer de cuello uterino.
DOSIS DE LA VACUNA CONTRA EL VPH
Para las personas entre 15 y 26 años, la vacuna se administra habitualmente en 3 dosis. La segunda dosis es aplicada dos meses después de la primera y la tercera cuatro meses después de la segunda. Por lo tanto, toma aproximadamente seis meses obtener las tres inyecciones.
Para las personas entre 9 y 14 años, sólo son necesarias dos dosis. La segunda dosis se aplica seis meses después de la primera.
Las personas que ya han sido vacunadas con una vacuna cuadrivalente, pueden hacer la Gardasil 9 en 3 dosis, para garantizar la protección contra más 5 tipos de VPH.
PAPANICOLAU EN LAS MUJERES VACUNADAS
La vacunación contra el VPH reduce considerablemente el riesgo de cáncer de cuello uterino, pero no lo aleja en un 100%. Primero porque la vacuna cubre solamente los subtipos más peligrosos del VPH; segundo porque algunas mujeres ya pueden estar infectadas con algún tipo de VPH en el momento de la vacunación, no habiendo efecto de la vacuna sobre esa infección ya en curso; y tercero porque hay casos, poco comunes, es cierto, de cáncer del cuello del útero no provocados por el VPH.
¿LA VACUNA CONTRA EL VPH ES SEGURA?
A pesar de algunos rumores que siempre circulan entre la población, la vacuna contra el VPH es bastante segura. Su perfil de efectos secundarios graves es similar al de otras vacunas presentes en el calendario de la vacunación.
Desafortunadamente, cada vez que surge una nueva vacuna, se extienden en Internet y en las redes sociales campañas de desinformación sobre los riesgos de vacunarse, que sirven solamente para alarmar a la población y boicotear las campañas de vacunación.
Para quienes creen en teorías de la conspiración, solamente un dado muestra cómo la vacuna no forma parte de ningún plan de control de la población de gobiernos o de la industria farmacéutica: en los últimos 10 años, solamente en los Estados Unidos, más de 80 millones de personas han sido vacunadas contra el VPH. Si 80 millones de personas estuvieran realmente envenenadas a través de la vacuna, como algunos rumores de Internet alegan, estaríamos actualmente testimoniando una de las mayores tragedias humanitarias de todos los tiempos. Solamente como comparación, el holocausto diezmó a unos 6 millones de individuos, número que es 12 veces menor que el de las personas que ya han sido vacunadas contra el VPH, solamente en los Estados Unidos.
Además de los 80 millones de personas que ya han sido vacunadas, más de 50.000 pacientes ya han participado en estudios científicos en Estados Unidos sobre la eficacia y la seguridad de la vacuna. En ningún estudio hubo ningún signo que pudiera indicar que la vacuna contra el VPH era peligrosa para la población.
EFECTOS SECUNDARIOS DE LA VACUNA CONTRA VPH
Es siempre bueno recordar que, como cualquier vacuna, la vacuna contra el VPH puede causar efectos secundarios leves, como dolor en el lugar en la inyección, dolores de cabeza, mareos y náuseas. Como la vacuna se administrará en millones de personas, es natural que en los próximos años se reporten varios casos de efectos colaterales leves. Esto, sin embargo, no significa que la vacuna sea peligrosa y no debe tomarse. Varias otras vacunas presentes en el calendario vacunal desde hace décadas también presentan efectos colaterales leves frecuentes.
Como ejemplo, un estudio estadounidense conducido por el CDC (Centers for Control and Prevention) demostró que entre 2006 y 2013 se administraron más de 57 millones de dosis de la vacuna cuadrivalente. El número de casos de efectos secundarios reportados fue de aproximadamente 21 mil, es decir, el 0,03% de las vacunaciones. De estos 21 mil, 19 mil fueron efectos colaterales leves, como dolor en el lugar de la inyección. En los restantes 2000 casos considerados moderados a grave (0,003%), la mayoría fue de náuseas, vómitos, malestar, dolor de cabeza, mareos, hipotensión, fiebre, desmayos y debilidad generalizada.
Hasta el año de 2011, 34 muertes habían sido reportadas después de la administración de la vacuna. Sin embargo, en ninguna de ellas fue posible establecer una relación directa con el hecho del paciente haber sido vacunado recientemente.
También no hay evidencia de que la vacuna contra el VPH aumente el riesgo de la aparición del síndrome de Guillain-Barré. Un estudio también conducido por el CDC entre 2006 y 2012 mostró que después de 1,4 millones de dosis de la vacuna Gardasil contra el VPH, la tasa de nuevos casos de Guillain-Barré en las mujeres vacunadas era similar a la tasa de Guillain-Barré en la población no vacunada.
Dos efectos secundarios, sin embargo, parecen ser más comunes en la vacuna contra el VPH que en otras vacunas: síncope (desmayos) y trombosis venosa. Todavía, de los 31 casos reportados de trombosis venosa de los miembros inferiores, 29 ocurrieron en pacientes que presentaban factores de riesgo para trombosis, como uso de anticonceptivos hormonales o historia de enfermedades de la coagulación. Por lo tanto, no hay datos para afirmar que la vacuna haya tenido alguna relación con los casos de trombosis.
Por el bajo, pero real, riesgo de desmayos, se sugiere lo que el paciente quede 15 minutos en reposo después de la vacunación. Es importante destacar que el desmayo después de la vacunación es un evento relativamente común para todos los tipos de vacuna, principalmente en los pacientes jóvenes que tienen miedo de la aguja.